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miércoles, 13 de enero de 2010

Haciéndome mayor de golpe

Creo que no entiendo a las mujeres, lo cual me preocupa bastante porque llevo 24 primaveras en el cuerpo de una. Bueno, eso o que me he hecho mayor de repente y no comparto lo que se cuece en las redes sociales.

Esta mañana, al llegar a la oficina, hice mi ruta habitual por las pestañas del Firefox: correo de la empresa, Mantis (programa de gestión de tareas), Facebook, Tuenti, correo personal y un par de blogs que tengo guardados en Favoritos. En una de estas redes sociales, vi que me habían mandado un evento nuevo. A pesar de que apenas leo estos pseudo-mails en cadena, siempre suelo echarles un vistazo para comprobar que no se me pase nada realmente importante (cabe señalar que sólo he recibido tres invitaciones que respondan a estas características en el año y medio que llevo registrada). Revisándolos, me fijé en que el nuevo evento era para apoyar la lucha contra el cáncer de mama. Me pareció una causa muy loable (y, además, tenía un texto corto), así que seguí leyendo. El mensaje en cadena animaba a escribir el color del sujetador que se llevara puesto en ese momento en el estado de la red social, como una manera original de unir a todas las personas que apoyan iniciativa. Hasta ahí, bien. Sin embargo, el evento pedía que no se reenviara a los chicos porque sería “divertido” dejarles pensando el porqué de tantas tonalidades junto al nombre de los contactos de las chicas.

Dada la importancia de la causa que se defendía, me pareció una niñería excluir a los hombres de esta campaña (supuestamente) a favor del cáncer de mama. ¿Ésta es la manera de concienciar a la población? ¿Dejando de lado a las personas que no se van a ver afectadas por este tipo concreto de enfermedad? Aunque defiendo totalmente que se preste atención a las mujeres, recordándoles la importancia de las mamografías y la autoexploración como métodos para detectar a tiempo un posible caso de cáncer, creo que es necesario que el sexo opuesto también sepa que existe esa enfermedad, cómo se puede prevenir y, sobre todo, cómo actuar en caso de que se produzca. Porque en ese momento, lo más probable es que todos esos padres, amigos, hermanos, novios, primos, compañeros y demás varones se conviertan en un punto de apoyo esencial para esa mujer.

Igualmente, yo quiero saber por qué puede producirse un cáncer de próstata, qué medidas pueden ayudar a detectarlo a tiempo, qué métodos existen para extirparlo o curarlo y, sobre todo, cómo ayudar a ese padre, amigo, hermano, novio, primo, compañero o cualquier otro varón de mi entorno que se vea o se pueda ver afectado por esta dolencia.

Por lo que veo en la red, este mismo evento no ha dejado indiferente a otros blogguers y usuarios de redes sociales. Evidentemente, me quito el sombrero (y si hace falta, también me quito el sujetador) por ese otro grupo de apoyo que se llama “¿Cuál es el color de tus boxers?”.

Definitivamente, me he hecho mayor. Ahora comprendo que esta campaña sólo responde a la máxima de “que hablen de ti, aunque sea mal”. Lo cual, el post de una servidora ayuda bastante a esta labor. No sé si sentirme realizada por escribir sobre el cáncer de mama o decepcionada por haberme dejado llevar por un rebote y haber caído en la trampa.

Sea como sea, ya es hora de empezar a plantearme comprar una crema antiarrugas…

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ACTUALIZACIÓN:

Yo misma había olvidado al escribir este post que, aunque los hombres no lleven sujetador, sí tienen mamas y que, por lo tanto, también pueden desarrollar el conocido como cáncer de seno masculino. El hecho de que el porcentaje de varones afectados sea inferior al de mujeres no justifica que se les excluya de esta campaña viral ni, por supuesto, que me olvide de ellos en este post. Por tanto, con estas líneas pido disculpas y, a la vez, rectifico y amplio la información.